Líneas temáticas


1. Excluidas e intrusas: las incursiones de las escritoras en los círculos literarios

En 1691, Sor Juana Inés de la Cruz se defendió, en su famosa carta “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, de las acusaciones recibidas por sus incursiones en el mundo de las letras, un espacio que le estaba estructuralmente negado por su condición de mujer. Más de dos siglos después, los manifiestos de vanguardia hispanoamericana, herederos de la misoginia preconizada por Marinetti en su Manifiesto Futurista, excluirían con especial vehemencia a las mujeres de sus círculos literarios: los euforistas en Puerto Rico clamaron “Elevamos nuestra protesta por encima del recuerdo y la mujer”, mientras que los estridentistas en México manifestaron sin objeciones que “ser estridentista es ser hombre. Solo los eunucos no estarán con nosotros”. En un ambiente masculino que se ha extendido desde el manejo mayoritario de las editoriales, la dirección de los movimientos literarios o el control de la prensa, las incursiones de las mujeres en la atmósfera intelectual han sido difíciles; en algunos casos han sido impulsadas por relaciones conyugales (Norah Lange, esposa de Oliverio Girondo) o parentescos familiares (Norah Borges, hermana de Jorge Luis Borges). Esta línea temática invita a explorar los modos en los que las escritoras fueron excluidas de los círculos literarios y las peripecias realizadas para franquear las fronteras masculinas de estos. Asimismo, tendrán aquí lugar reflexiones en torno a la invisibilización de escritoras que sí ocuparon posiciones determinantes en la órbita intelectual de su época, pero a las que la crítica no ha otorgado la atención necesaria –pensemos, por ejemplo, en la tardía importancia de la pintora Anita Malfatti en los estudios de vanguardia brasileña o en la inexistencia de una edición crítica de las obras completas de Gabriela Mistral.

2. Estrategias críticas de menosprecio 

La ausencia de escritoras en la historia de la literatura hispanoamericana no es consecuencia única de la omisión crítica. Además de no haber prestado una atención crítica extensa y no haber atraído las obras de mujeres a los centros del análisis, han existido –y aún perduran– prácticas críticas concretas que deslegitiman sus obras, a la vez que las relegan a un segundo plano en la historia literaria. Basta observar la cantidad de escritoras nombradas a través de sus vínculos matrimoniales, las autoras citadas sin mencionar su apellido, las continuas alusiones a su aspecto físico, la atención desmesurada a sus vidas sentimentales o los protagonismos injustificados de la histeria y la locura. Este punto pretende alumbrar la responsabilidad del crítico en la escasez de escritoras en el canon literario hispanoamericano, mediante el estudio de las estrategias de menosprecio de la crítica. Además, este eje temático busca promover la reflexión sobre los hábitos críticos a adquirir para no reproducir en la historia literaria hispanoamericana nuevamente un espacio sin mujeres.

3. Los límites de la etiqueta de literatura de mujeres

Susana Thénon caricaturiza los estudios filológicos centrados en la literatura de mujeres: “¿tú que opinas del ícono? / ¿lo usan todas las mujeres / o es también cosa del machismo? / porque tú sabes que en realidad / lo que a mí me interesa / es no solo que escriban / sino que sean feministas / y si es posible alcohólicas / y si es posible anoréxicas / y si es posible violadas…”. La poeta argentina ironiza las problemáticas subyacentes de ajustar el foco de análisis literario en el género: ¿estudiar literatura escritura por mujeres bajo el lema de “literatura de mujeres” conlleva inherentemente la asunción de una existencia de características compartidas?, ¿estos rasgos comunes sobrepasan la experiencia de la opresión conjunta o únicamente son consecuentes a esta?, ¿la etiqueta “literatura de mujeres” sobrevive a sus pretensiones de marketing editorial? Esta línea de investigación pretende esclarecer esas premisas. Invita a (de)construir esa etiqueta, mediante el estudio de textos literarios escritos por mujeres que cuestionen –o ratifiquen– el sentido del sintagma “literatura de mujeres”, así como sus limitaciones y posibles alcances teóricos.

4. Reivindicaciones feministas desde el texto

Teóricas como Susana Reisz consideran la reapropiación política de las características tradicionales femeninas –la maternidad, la supuesta feminidad o la cocina– como un espacio literario propicio para la reivindicación de la mujer. Otras teóricas, sin embargo, conceden al lenguaje el cariz determinante para emprender una literatura feminista efectiva: cabría pensar en los libros construidos alrededor de la exploración del lenguaje de Monique Wittig o en los sujetos líricos ambiguos de Delmira Agustini. Esta línea temática invita a reflexionar sobre las diferentes formas en las que la literatura hispanoamericana escrita por mujeres se volvió soporte de su lucha feminista. Asimismo, este punto encuadra los ecos literarios de las diferentes ramificaciones feministas, como la vertiente antiespecista, el feminismo materialista-marxista o el feminismo racializado, entre muchos otros.

 

 

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